La Casa de la Sal, A.C. fue la primera institución mexicana en brindar alojamiento y cuidados permanentes a niños(as) huérfanos con VIH/SIDA. Los niños(as) son canalizados a nuestro Centro Infantil principalmente por el DIF (Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia), por el Instituto Nacional de Pediatría y por el Hospital Infantil de México,
(todas ellas instituciones públicas)

Las edades de nuestros niños(as) oscilan entre los primeros días de nacidos hasta los 14 años de edad. Hasta hace algunos años, nuestros niños(as) fallecían a menos de 4 años de haber ingresado al Centro Infantil. Desde el año 2000 no hemos tenido ningún deceso.

Nuestra institución se ha especializado en recibir a niños(as) huérfanos totales o parciales con VIH/SIDA cuyo diagnóstico haya sido confirmado como positivo, que carecen de cobertura médica gubernamental, y que no tienen ningún familiar que se responsabilice de ellos.

La Casa de la Sal, A.C. asume el equivalente legal de su adopción, y se compromete a brindar a los niños(as), apoyo integral durante el transcurso de su vida, hasta su fase terminal.

La Casa de la Sal, A.C., ha diseñado programas pluridimensionales que se actualizan constantemente. El personal y los voluntarios del Centro Infantil reciben entrenamiento contínuo para proporcionar educación, apoyo médico, psicológico, espiritual, actividades artísticas y recreativas para nuestros niños(as).

Atención Médica

LaCasa de la Sal funciona mediante un acuerdo firmado con el hospital Infantil Federico Gómez, de la Ciudad de México.
Aquí, los médicos especialistas se responsabilizan de todos los cuidados que se requieren y el hospital atiende los casos críticos cuando se presentan.


Gracias a la ayuda de FONSIDA (agencia gubernamental que forma parte de CONASIDA) algunos niños han recibido tratamiento para disminuir el impacto de la enfermedad. Los costos de los medicamentos continúan siendo el mayor desembolso para la asociación.

Atención Psicológica

Dada la historia que cada niño posee al llegar a la Casa de la Sal por primera vez,
es muy importante que personal especializado dé orientación a sus emociones dolorosas, miedos, angustias y frustraciones, ayudándoles a que se tornen capaces
de disfrutar una vida cotidiana en comunidad, restableciendo su confianza y libertad para ser individuos con una mejor calidad de vida.

Para conseguir este objetivo, se utilizan terapias individuales y en grupo, el juego (ludoterapia), así como la terapia del "abraza" y la "fotografía del corazón".

Educación

La Casa de la Sal, A.C. tuvo que diseñar un programa flexible que tome en cuenta las necesidades específicas de sus niños. Se basó en la filosofía de María Montessori, que resulta particularmente adecuada para ellos, ya que se establecen fuertes lazos a través del respeto, los juegos y el uso de materiales diversos.


Sin embargo, como es de suponerse, surgen algunas dificultades debido a las diferencias de edad, intereses y estado de salud. Es importante mencionar que la pérdida de identidad familiar y social puede dar como resultado un deterioro en la capacidad para relacionarse con el mundo exterior.

Por ello, nuestro programa educativo se centra principalmente en procurar en los niños sentimientos de seguridad y autoestima y la habilidad de relacionarse con sus compañeros.

Guía y apoyo espiritual

El sendero espiritual que recorre cada menor no puede ser definido por ningún
adulto. Depende de la apertura al cambio que muestren los pequeños y de su capacidad para conservar la esperanza donde otros la han perdido.

Los aspectos dolorosos de la vida de cada uno son parte de su propio camino espiritual.

La meta para cada una de ellos no es que olviden sus experiencias, sino que aprendan a sanar sus efectos. El comprender la razón por la que otras personas quizás no hayan llegado al origen de su dolor se vuelve entonces una fuente de paz y perdón.

La Casa de la Sal, A.C. procura contratar y entrenar guías y voluntarios que puedan escuchar pacientemente a los niños y que les ofrezcan ayuda sólo cuando ellos así lo soliciten.