El hablar con una pareja que vive con VIH/SIDA, más allá de su preferencia sexual, es un proceso complejo en el que además de planear sobre los propios procesos personales, se habla abiertamente sobre la propia identidad, el sentido de responsabilidad frente a la infección, el sentido de vida y los anhelos, los valores y la trascendencia de la vida en pareja, frente al diagnóstico de seropositividad o de SIDA.

 

 

 

 

Estos cuestionamientos son radicalizados y muchas veces violentados por la presencia de este virus, no sólo en el cuerpo de uno o de ambos, sino presente en sus vidas. Esto dificulta aún más la fina labor de ir construyendo día a día la relación de pareja y resolviendo toda clase de problemas que esto conlleva.

Se ha dicho mucho que la célula de la sociedad es la familia pero...¿A qué clase de familia se referirán? En la actualidad... ¿podemos hablar de un sólo concepto de familia? Atrevámonos a explorar más allá de estos fundamentalismos y descubramos valientemente... ¿Cómo es mi relación de pareja actual? ¿Realmente he sido pareja de alguien?¿Cuál es mi propio concepto de familia, así como los valores intrínsecos que se promueven en la misma?

Algunos de los principales desafíos de la pareja que vive o convive con VIH/SIDA y que son abordados a través de la psicoterapia de pareja o familia en La Casa de la Sal, A.C., son:

  • Relación seronegativo-seropositivo
  • Los dos seropositivos
  • Sentimientos de culpa "¿quién infectó a quién?
  • Tiempo de vida Vs. Calidad de vida
  • Fidelidad
  • Abstinencia
  • Opción a la maternidad-paternidad
  • ¿A quién compartirle el diagnóstico?
  • Adherencia al tratamiento
  • Proceso de muerte y el que le sobrevive, esto por mencionar tan solo algunos desafíos.

MUJER Y VIH/SIDA

En La Casa de la Sal, A.C. somos pioneras en el trabajo con mujeres y con una visión y respuesta de género ante las implicaciones de la pandemia. Desde hace 18 años, en el espacio del Centro Infantil, atención a familias-parejas, la psicoterapia individual, grupos de autoapoyo, visitas a pacientes hospitalizados, notificaciones y red a domicilio, se nos enfrenta constantemente al vertiginoso aumento en el número de mujeres infectadas y a sus hijos. En conjunción con los avances de la medicina y los tratamientos antiretrovirales, esto nos exige actualizarnos y renovarnos constantemente ante los retos que tenemos las mujeres y la capacidad de respuesta que, como género, tenemos ante la pandemia y sus implicaciones biológicas, psicológicas, sociales, espirituales.