Inútil sería toda la labor de la Casa de la Sal, A.C.,
si no se realizara el trabajo de prevención principalmente entre los adolescentes y jóvenes de 11 a 18 años puesto que, junto con las mujeres casadas heterosexuales, son quienes se están infectando
mayormente en la actualidad
.


La prevención tiene que ver no sólo con las vías de transmisión, el uso de condón, sino con una visión más amplia en la que se involucren los sentimientos, los proyectos de vida, los necesarios valores trascendentales y la espiritualidad de la sexualidad, esto en respuesta de manera contestataria a las relaciones de poder, cultura culpígena y de doble moral en la que vivimos.

Trabajar con jóvenes a través de un discurso de jóvenes es lo que realmente tendrá mejor y mayor efecto para así poner freno a la cadena epidemiológica de la infección.